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Hidratación en el fútbol base: guía para padres

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Hidratación en el fútbol base: guía para padres

La hidratación es una parte fundamental de la preparación de cualquier futbolista. En niños y adolescentes cobra todavía más importancia, ya que necesitan mantener unos buenos hábitos de hidratación antes, durante y después de la actividad física.

¿Por qué es importante hidratarse?

Durante un entrenamiento o partido, el cuerpo pierde agua principalmente a través del sudor. Si estas pérdidas no se compensan adecuadamente, puede aparecer cansancio y disminuir el rendimiento.

Por eso, un joven futbolista debe acostumbrarse a beber líquidos de forma regular, no únicamente cuando tiene mucha sed.

Antes de entrenar o jugar

El jugador debería comenzar el entrenamiento o partido correctamente hidratado.

Algunos hábitos sencillos:

  • Beber agua durante las horas previas.
  • No esperar a tener mucha sed.
  • Evitar llegar al entrenamiento después de varias horas sin beber.
  • Prestar especial atención a la hidratación cuando hace calor.

No es necesario complicar la preparación. El agua es la principal bebida para mantener una correcta hidratación en la mayoría de las situaciones.

Durante el entrenamiento o partido

Los niños deben tener acceso a agua y poder beber cuando lo necesiten.

En entrenamientos largos o realizados con temperaturas elevadas, prestar atención a la hidratación resulta especialmente importante.

Los padres pueden ayudar creando un hábito sencillo: que el jugador lleve siempre su botella de agua a los entrenamientos y partidos.

Después de jugar

La hidratación no termina cuando acaba el entrenamiento.

Después de la actividad física es importante reponer los líquidos perdidos y acompañar la recuperación con una alimentación equilibrada.

Convertir este proceso en una rutina ayudará al jugador a desarrollar buenos hábitos deportivos desde pequeño.

¿Agua o bebidas deportivas?

Para la mayoría de los entrenamientos y partidos de fútbol base, el agua es suficiente.

Las necesidades pueden variar dependiendo de la duración e intensidad de la actividad, las condiciones ambientales y las características individuales del deportista. Ante necesidades específicas, lo adecuado es consultar con un profesional sanitario o especialista en nutrición deportiva.

El papel de los padres

Los padres pueden contribuir mucho a que la hidratación forme parte de la rutina del joven futbolista.

No hace falta estar constantemente recordándole que beba. Es más útil crear buenos hábitos:

  • Llevar siempre agua al entrenamiento.
  • Beber regularmente.
  • Prestar atención a los días de calor.
  • Mantener una buena hidratación también fuera del campo.

La hidratación es un hábito sencillo, pero forma parte de una preparación deportiva responsable.